Mezcla la harina con la levadura. Añade el queso y la sal y mezcla todo hasta formar una masa que no quede pegajosa.
Si se te queda seca, añade un poquito de agua y si está muy húmeda, añade un poco mas de harina.
Mójate las manos y forma 4 bolas con la masa y aplástalas un poco. Pinta la superficie con un pincel con el huevo batido. Añade sésamo o semillas y hornea en la parte superior unos 25 min a 180 grados hasta que queden dorados.