Ponemos los dátiles a hidratar en un poquito de agua.
Ponemos el aceite en una sartén con la cáscara de naranja y limón y las freímos sin que se quemen. Apaga y deja enfriar.
Batimos los dátiles en la batidora y añadimos el aceite sin las cáscaras y el vino. Mezclamos bien. En un bol ponemos la harina mezclada con la matalahúva y el sésamo y añadimos los líquidos mezclados despacito. Mezclamos con las manos y hacemos una bola. Dejamos reposar 30 min envuelto en un paño de cocina.
Estiramos la masa y le vamos dando forma. Yo los hice en forma de lazo porque cuadrados no me quedaban bonitos. Los ponemos en una bandeja de horno y horneamos unos 18-20 min a 180°C. Vigila bien.Diluimos la miel con agua y lo ponemos en una fuente para que se absorban. Riegas por encima también. Están más ricos de un día para otro