Se sellan los solomillos salpimentados en una cazuela con aceite de oliva virgen extra a la que hemos añadido los dientes de ajo a trozos. Una vez dorados por ambos lados se reservan.Se pica la cebolla a trocitos o en juliana y la pochamos en un cazo con un poco de aceite. Cuando esté dorada, bajamos el fuego e incorporamos el vino. Subimos el fuego unos 2-3 minutos para que se evapore el alcohol.Añadimos ahora la salsa de soja y el zumo de la naranja. Y se marea todo bien a fuego medio unos 5-8 minutos.
Retiramos y pasamos a un vaso de batidora. Aquí añadimos también la salsita con los ajos tostados de los solomillos. Y batimos todo hasta que nos quede una salsa lisa y uniforme. Rectificar de sal.
Añadir un poco de agua si la quieres más líquida.Partimos el solomillo a rodajitas y salseamos por encima.